Protocolo de los organismos del Poder Judicial

Numero expediente 542-08
Carátula SAN MARTIN RUBILAR, JOSE ALBERTO C/ MARINI HECTOR ADRIAN Y OTRA S/ ORDINARIO (DAÑOS Y PERJUICIOS-p/c 38816-J3-08 (BENEFICIO)-2CT-17484-05)
Fecha 14/09/2010
Número de sentencia 25
Tipo de sentencia DF
Sentencia
General Roca, 14 de septiembre de 2010.-
Y VISTOS: Para dictar sentencia en estos autos caratulados: \"SAN MARTIN RUBILAR JOSE ALBERTO C/ MARINI HECTOR ADRIAN Y OTRA S/ ORDINARIO\", Expte. n°542-08, de los que,
RESULTA: Comparece Jóse A. San Martín por su propio derecho con patrocinio letrado, promoviendo demanda contra Héctor A. Marini y su aseguradora Astro Compañía de Seguros SA, por daños y perjuicios derivados de un accidente de tránsito y que estima en la suma de $ 43.980.-
Relata que el día 7 de Julio de 2006, aproximadamente a las 11 hs, en circunstancias en que se dirigía en bicicleta por calle Villegas de esta ciudad, en sentido este-oeste; entre calles España y Maipú y siendo su último día de ejercicios por tratamiento de rehabilitación ortopédico en A.D.A.NI.L ( a raíz de un infortunio laboral del año 2004), fue impactado violentamente por el sr. Marini quien abrió en forma intempestiva la puerta de su vehículo derribándolo y provocándole lesiones de consideración. Marini llamó a una ambulancia que lo trasladó al Hospital López Lima, donde recibió las primeras atenciones y hacia la \"tarde noche\" ( textual fs. 19 vta.) fue dado de alta.-
Continúa diciendo que a raíz del impacto y ante el intenso dolor en la rodilla izquierda, fue atendido por el dr. Farías en el Centro de Rehabilitación A.D.A.N.I.L., diagnosticándosele limitación de flexión en 70°.-
Agrega que imputa la responsabilidad al demandado que no tuvo el control del vehículo.-
Describe los daños sufridos, reclamando la suma de $ 20.700 en concepto de incapacidad sobreviniente, en tanto que, dice, por las secuelas padecidas, pasó de desarrollar normalmente sus actividades laborales y sociales hasta ese momento a encontrarse inmovilizado, debiendo ser asistido y aún a la fecha de la demanda tiene dificultad para desplazarse, teniendo que hacerlo con bastón.-
Peticiona la suma de $ 6.480 en concepto de traslados durante los dieciocho meses en que debió someterse a tratamiento y controles semanales en el Hospital y en el Centro de Rehabilitación, debiendo desplazarse en taxis.-
Asimismo, la suma de $ 8.000 por incapacidad psíquica, pues el accidente agravó el cuadro de salud que padecía y provocó alteraciones en su personalidad tales como inhibiciones, bloqueos, insomnio y depresión.-
Reclama $ 800 por gastos de farmacia y finalmente, la suma de $ 8.000 en concepto de daño moral, que justifica por el dolor padecido, incomodidades, preocupaciones, temores, etc.-
Luego al efectuar su liquidación, en lugar de \"incapacidad sobreviniente\" como había explicitado, coloca dos rubros: \" lucro cesante y gtos. de empleada doméstica\" ( textual), que sumados equivalen a la suma peticionada como incapacidad.-
Funda en derecho; ofrece prueba.-
Corrido traslado, a fs. 57/9 contesta la citada en garantía, \"El Progreso Seguros S.A.\" ( anteriormente \"Astro...\"), solicitando el rechazo de la demanda, negando los hechos tal como se han invocado y da su propia versión.-
Dice que el día y hora aludidos, la camioneta Ford F100, dominio RLT 665 se encontraba estacionada junto al cordón norte de la calle Villegas entre calles España y Maipú. Que Marini estaba a punto de descender del vehículo cuando San Martín -que circulaba distraído y con notorias dificultades de equilibrio-, roza la puerta izquierda de la pick up con el bastón que portaba transversalmente sobre el manubrio de su bicicleta, precipitándose al pavimento. De inmediato Marini desciende de la pick up, y lo socorre, llama al Hospital por prevención, donde es atendido, medicado y luego autorizado a retirarse.-
Agrega que no medió conducta antijurídica por parte de Marini, y que tampoco su pick up constituyó en el hecho una cosa riesgosa, toda vez que se hallaba correctamente estacionada, resultando el actor el único responsable de su caída.-
Trae jurisprudencia en su apoyo, desconoce la prueba documental, rechaza los rubros reclamados y su cuantificación.-
A fs. 69 contesta la acción el Sr. Héctor Adrián Marini por apoderado, adhiriéndose al responde de la aseguradora, dándolo por reproducido.-
Celebrada audiencia preliminar (fs 80/1) no resulta posible conciliar el pleito que se abre a prueba. A fs 107/118 ADANIL acompaña Historia Clínica, a fs 124/7 se agrega documental en poder de la demandada, a fs 136/146 se agrega la Historia Clínica del Hospital local, a fs. 149 informa Clínica Humana de Imágenes, a fs. 150 Radio Taxi Comahue, a fs. 153 se agrega por cuerda \"San Martín Rubilar José ALberto c/ López Mercedes Adelina y Marcaccio Néstor s/ Reclamo\" (Expte 17484-2CT-05).-
A fs. 165/6 informa el perito Lic. Franco, requiriéndole explicaciones los demandados a fs 179, contestadas a fs. 204/9. Se agrega a fs. 186/8 la pericia médica de la Dra. Gallart y a fs. 189/190 el informe del consultor técnico de la demandada Dr. Ponce. A fs 198 la actora impugna las conclusiones médicas, respondidas a fs. 202. pericia. A fs. 170 y 197 obran notas de la prueba confesional de demandada y actor, y testimonial de Máximo Morales, Norma Uribe, Juan M. Arias y Ramón Pailla, registrándose en DVD 091210-100224 ( fs. 212).-
A fs 214 se clausura el término probatorio, alegando a fs. 218/9 la parte actora y a fs. 220/1 los demandados. A fs. 227 se llaman autos para sentencia, y,
CONSIDERANDO: 1. El hecho y la responsabilidad: Se encuentra admitido que el co-demandado sr. Marini, habiendo estacionado su automotor sobre la margen norte de calle Villegas de esta ciudad, en momentos en que se encontraba descendiendo del vehículo, al abrir la puerta del rodado, provoca la caída del actor, quien se desplazaba en bicicleta por la misma arteria en su sentido de circulación ( este-oeste). Así se desprende del relato de los hechos que efectúa la aseguradora del accionado ( fs. 57 vta. in fine) al que se adhirió el asegurado.-
De modo que pese a que resulta cierto el hecho de que el vehículo se encontraba estacionado y por ende, no en movimiento, también lo es que al admitir que se encontraba descendiendo del mismo, ello implica que abrió la puerta, lo que produjo el accidente.-
Puesto que para abrir la puerta de su rodado, el conductor debió cerciorarse de no entorpecer con tal acto el desplazamiento de ningún vehículo, lo que evidentemente no sucedió. Hecho que se subsume en la norma del art. 1113 párr. 2, parte primera del Cód. Civil, \"daño causado con la cosa\", en tanto que si bien el automotor estaba detenido y no constituía cosa riesgosa o peligrosa en el momento, sí lo fue la apertura de la puerta que se interpuso en la trayectoria del ciclista.-
El demandado invoca como defensa la culpa de la víctima, argumentando que San Martín se desplazaba en bicicleta con notorias dificultades de equilibrio y que con el bastón que transversalmente portaba sobre el manubrio del biciclo, roza la puerta izquierda de la pick up, lo que motiva su caída.-
Pero tales hechos no fueron probados. Puesto que si bien está admitido que que el actor se desplazaba en bicicleta portando un bastón, no así que lo tenía colocado sobre el manubrio, y, por otra parte, aún cuando uno de los testigos ( sr. Arias) declaró que el actor \"...se había caído de una escalera... andaba en la bicicleta pero muy precario...no caminaba bien... \", no se acreditó que en la emergencia hubiese sido quien embistió la puerta culposamente. Y la carga probatoria de la eximente pesaba sobre el demandado, no logrando desvirtuar la responsabilidad que le atribuye la norma de fondo que he citado.-
En suma, considero que el demandado resulta responsable de la caída del actor al abrir la puerta de su pick up sin tomar las precauciones y diligencias necesarias para hacerlo sin interferir con el desplazamiento de otros vehículos.-
Así se ha dicho: \"La apertura de una puerta -de un rodado detenido junto a la acera- hacia el carril que permite el paso a los vehículos, sin que quien la efectúa se asegure de poder hacerlo, constituye una conducta imprudente que revela la indiferencia de su autor respecto de las consecuencias dañosas que el hecho pueda acarrear. Así, resulta irrelevante el carácter de embistente del conductor de la bicicleta que circula por la derecha -conforme lo dispuesto por el art. 45, inciso f) de la ley 24.449- porque no se acreditó que lo hiciera a gran velocidad y la apertura de la puerta constituyó un obstáculo insalvable para él... (Sumario N°17127 de la Base de Datos de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara Civil - Boletín N°3/2007). Autos: LEZCANO Jorge Alberto c/ SANTUCHO Carlos Daniel y otro s/ DAÑOS Y PERJUICIOS.- Magistrados: OJEA QUINTANA, BORDA, PONCE. - Sala I. - Fecha: 07/11/2006 - Nro. Exp.: L.76806; Jur Lex-Doctor.-
2. Los daños reclamados: Sentada la responsabilidad del demandado y por ende la de su aseguradora, han de meritarse los daños que se han probado y por los cuales habrán de responder. Se hará conforme fueron planteados.-
2. 1. En primer lugar, reclama el actor la suma de $ 20.700 en concepto de incapacidad sobreviniente, fundando el reclamo en que la inmovilización que le provocó el accidente hizo que desatendiera sus ocupaciones laborales de peón rural en diversas chacras de General Roca, privándolo de dinero para los gastos de traslado, para servicios de empleada doméstica, gastos de remedio, alimentación y vestimenta.-
Luego en la liquidación que practica a fs. 20 vta., ese rubro se ve desdoblado en \"lucro cesante ( $ 15.300) y gtos. de empleada doméstica ( $ 5.400)\", lo que aparece contradictorio con la denominación indicada en el desarrollo.-
Puesto que la incapacidad sobreviniente, entendida como inhabilidad física, minusvalía en el trabajo y actividades habituales, pérdida de aptitud laborativa y de goce, imposibilidad de continuar con las ocupaciones que se desempeñaban, no es exactamente equiparable al concepto de \"lucro cesante\", y menos aún engloba al de gastos de asistencia de empleada doméstica.-
Mas aún ponderando cualquiera de los rubros, llámese incapacidad sobreviniente o lucro cesante, se advierte que ninguno de tales daños ha sido acreditado.-
Así, resulta de las conclusiones de la perito médica designada por el Tribunal, que no existe nexo causal entre el accidente sub examine y la incapacidad que por cierto sufre el sr. San Martín, pero que devino como consecuencia de anteriores accidentes. Nótese que la dra Gallart, contundentemente asevera a fs. 187 al requerimiento de \" si la lesión sufrida como consecuencia del accidente de tránsito de autos pudo provocarle o le provocó secuelas osteomusculares relativas a la ambulación y/o práctica de ejercicios físicos\" contestó \"Por la negativa. Todas las lesiones que presenta el actor, devienen de los dos accidentes pretéritos\". Y al preguntársele \" grado de incapacidad del actor y lapso de la misma\" contestó \"...el accidente de autos no ha incidido en su incapacidad, que por cierto, es elevada y definitiva\" ( fs. 188). Agrego que a similares conclusiones arribó el consultor de parte a fs. 189/190.-
De modo que no cabe reconocer en el actor incapacidad sobreviniente, como perjuicio derivado causalmente del accidente que nos ocupa.-
Y tampoco lucro cesante, desde que no se encontraba trabajando en virtud de que aún convalescía del anterior accidente ( la caída de la escalera en la chacra). Los testigos que manifestaron que trabajaba en las chacras no dieron mayores precisiones ni tampoco a qué época se referían. La sra Uribe Jara, quien lo cuidó luego del accidente con el demandado, si bien dijo que ya caminaba, andaba en bicicleta ( luego del accidente anterior), tampoco dijo que estuviese nuevamente trabajando y aclaró que no sabía mucho de lo que le había pasado.-
Por su parte, el testigo Morales, quien es vecino del actor, dijo que antes del suceso San Martín trabajaba en las chacras, que \"en los últimos tiempos que se enteró, trabajaba con un tal Marcaccio\", pero no dijo ni se le preguntó concretamente a qué época se refería. Y resulta llamativo que no supiese que había tenido un accidente trabajando en la chacra.-
En suma, considero que no se ha acreditado el daño \"incapacidad sobreviniente/ lucro cesante\" como causado por el accidente que nos ocupa.-
En cambio sí aparece como probado el ítem gastos por empleada doméstica. Toda vez que al declarar la sra. Uribe Jara, explicó que cuidó al actor y también se ocupó de atender la casa, por una pequeña remuneración de \"250 más o menos\", y que ello fue \"tres...seis meses...algo así\". Tampoco en el caso se le pidieron mayores precisiones, mas tengo la certeza de que el actor debió permanecer en reposo luego de sufrir, en virtud de la caída, \"traumatismo en rodilla izquierda sobre lesión crónica\" ( cfr. pericia fs. 187), por lo que el gasto que le significó la ayuda proporcionada por la testigo, habrá de resarcírsele.-
A fin de cuantificar el rubro, ante la falta de precisión del lapso en que debió la sra Uribe asistirlo, haciendo uso de las atribuciones conferidas por la norma del art. 165 CPCC, estimaré un promedio entre tres y seis meses, admitiendo la ayuda doméstica y personal por cuatro meses y medio, que a razón de $ 250 mensuales, arroja la cifra de $ 1.125 que se recepta y que llevará intereses a la tasa mix del Banco de la Nación Argentina desde que cada período mensual se fue devengando, y hasta el día 27 de mayo de 2010, fecha a partir de la cual devengará intereses a tasa activa del Banco de la Nación Argentina hasta su efectivo pago, conforme doctrina legal del STJRN in re Loza Longo\".-
2. 2. Peticiona también la suma de $ 6.480 en concepto de gastos de traslado, argumentando que debió someterse por el término de dieciocho meses a tratamiento y controles semanales en el nosocomio local y concurrir al centro de rehabilitación ADANIL. Nuevamente la prueba es escasa, en tanto que no discrimina ni prueba el interesado el tiempo y esfuerzo en rehabilitarse de sus anteriores dolencias, y el que corresponde a la que nos ocupa. Y quien parecía un testigo clave en tanto que era el médico que había atendido al actor, no fue traído a declarar, por lo que no puede deducirse de ningún elemento de autos cuánto supuestamente debió erogar el sr. San Martín para concurrir a rehabilitación y atención en virtud del accidente bajo examen.-
Sin embargo, del informe de la perito médica ( fs. 188) si bien surge que \"el actor, en función de los dos primeros accidentes sufridos, debe someterse de por vida a tratamientos de rehabilitación...\", también se lee que según consta en la HC del Area Programa Adanil, el paciente fue atendido por consultorio de traumatología el 12/7/06, por traumatismo de rodilla izquierda sobre lesión crónica... con indicación de reposo...\"( fs. 187) cfr. cert. fs. 4.-
Desde luego que el día del accidente fue conducido por la ambulancia hasta el Hospital, mas también obra en la HC que el día 16/8/06 nuevamente fue atendido por el dr. Farías por el mismo traumatismo sobre lesión crónica, ordenándosele una resonancia magnética ( fs. 5) y a fs. 7/8 obran sendos certificados del mismo galeno fechados en diciembre de 2006 y setiembre 2007. Cierto es que tales instrumentos han sido desconocidos por la contraparte, pero ocurre que la referencia a las dolencias, obran en la HC del paciente.-
Por otra parte, resulta prácticamente imposible establecer cuáles dolencias corresponden a la caída de la bicicleta y cuáles a los traumas anteriores que había padecido el actor. Sin embargo, tengo claro que sufrió traumatismo sobre lesión crónica, lo que seguramente habrá producido o en todo caso incrementado dolor que ameritó las consultas médicas y estudios que requirieron que San Martín se desplazara desde su domicilio hasta el centro asistencial.-
El actor ha requerido informe a una empresa de taxi que a fs. 150 informa que de Barrio Mosconi hasta el Hospital/Adanil ida y vuelta el viaje implica $ 47/48. Y si bien la perito ha dicho que San Martín necesita rehabilitación de por vida por los traumas anteriores al que nos ocupa, lo cierto es que seguramente y al menos al suceder el nuevo accidente, tales traslados se habrán incrementado. Por ello, sin otros elementos y haciendo uso de las facultades que me otorga el art. 165 CPCC, admitiré el gasto de traslado por diez viajes, lo que se traduce en la suma de $ 480.-, que llevará intereses a la tasa mix del Banco de la Nación Argentina desde la fecha del infortunio hasta el día 27 de mayo de 2010, fecha a partir de la cual devengará intereses a tasa activa del Banco de la Nación Argentina hasta su efectivo pago, conforme doctrina legal del STJRN in re Loza Longo\".-
2. 3. Reclama también el actor la suma de $ 8.000 en concepto de incapacidad psíquica. Escuetamente dice que las secuelas del accidente le provocaron alteraciones en su personalidad, tales como inhibiciones, bloqueos, insomnio y depresión.-
De las pruebas arrimada a autos, pondero el informe del Lic. Franco, profesional sicólogo, quien a fs. 165/166 indica que el retardo en el proceso de rehabilitación contribuyó al mayor aislamiento y restricción social. Sin embargo, al ser preguntado el experto respecto de si su vida diaria, familiar y social se vio perturbada o alterada con motivo del hecho de autos, respondió \"una quebradura de cadera implica un extenso....\". Evidententemente no tenía claro el perito cuáles habían sido las consecuencias del accidente que nos motiva y que provocaron su consulta.-
Al ser cuestionado en sus afirmaciones, a fs. 208/209 explicó que el actor es \"un hombre envejecido prematuramente viviendo en una situación de cuasi inmovilidad y dependencia...\", mas no se advierte concretamente que ello fuese motivado exclusivamente por el accidente que se investiga en autos, sino más bien por los muchos traumas que sufrió el sr. San Martín. De manera que no advierto que como consecuencia de la caída de la bicicleta hubiese sufrido un trauma que lo incapacitó psíquicamente, o, al menos, ello no ha sido probado con la suficiencia tal que amerite receptar este daño como diferenciado del perjuicio moral.-
\"Se trata de una alteración o modificación patológica del aparato psíquico del individuo que aparece como consecuencia de un evento traumático, que produce una perturbación en el plano cognitivo ( percepciones, memoria, atención, inteligencia, creatividad, lenguaje) volitivo y de relación social con los individuos\" ( El Daño Psicológico en \"Ghersi, Carlos, \"Tratado de Daños Reparables\", T°I, pág. 284, ed. La Ley).-
Respecto de la terapia superadora que se propone por parte del experto, ello no ha sido pretendido en la demanda, por lo que no cabe su consideración, so riesgo de incurrir en incongruencia.-
En suma, se desestima el ítem incapacidad psíquica.-
2. 4. Pide gastos de asistencia médica y de farmacia que estima en $ 800. No adjunta ningún comprobante de erogación de suma alguna. Además, fue atendido en el nosocomio público, no existiendo siquiera referencia alguna respecto de que hubiese debido concurrir a un médico particular. Mas aún así, con relación a elementos descartables y medicamentos, me he expedido en situaciones similares ponderando la dificultad de conservar los recibos en la emergencia, y resulta razonable que hubiese gastado dinero en curaciones y seguramente analgésicos, máxime siendo de público y notorio el estado de escasez de provisiones de los Hospitales Públicos, por lo que también en este ítem haré uso de las facultades que me otorga el art. 165 CPCC y receptaré como gastos de farmacia la suma de $ 500, a la que se le adicionarán los mismos intereses que ya he referido en el ítem gasto de traslado.-
2. 5. Finalmente, solicita la suma de $ 8.000 en concepto de daño moral, sin explicitar ni dar razones para arribar a tal monto.-
Tengo la certeza de que pese a que el actor ya padecía gran incapacidad en virtud de anteriores traumas, esta caída de su bicicleta, golpeándose la rodilla en la que tenía una lesión anterior, debió de producirle gran frustración, dolor, desazón, en fin, un sufrimiento injusto y adicional que debe ser resarcido. El sr. San Martín nuevamente debió hacer reposo, luego estudios, y si bien como dice la experta, su rehabilitación es de por vida por los accidentes anteriores al que nos ocupa, no por ello dejo de ponderar que éste debió de agravarle su situación. También merito que precisamente su incapacidad no deriva de este trauma, mas ello no significa que no le hubiese agravado su dolor al menos en el momento y añadido incertidumbre a su larga recuperación ( el accidente anterior había sucedido en el 2004).-
Tengo presente la edad del actor, que se trata de un hombre ya mayor, que ha debido depender de su hermano y una empleada para su cuidado, su situación personal, ponderando que en las personas que se sustentan con el trabajo en el que se involucra mayormente el físico, todo trauma produce gran incertidumbre respecto del futuro, aún cuando no me es desapercibido que ya estaba incapacitado previamente, tal como he dicho.-
Por ello, y si bien el caso no es estrictamente parecido al que nos ocupa, a fin de evitar la discrecionalidad que podría derivar en arbitrariedad, tengo en consideración el precedente de Cámara de Apelaciones en autos \"PAZZARELLI NENNELLA JULIETA C/ LUENGO GASTON CRISTIAN S/Ordinario (Expte.n° 19.997- CA-10)\", y el correspondiente fallo de Primera Instancia, estimando que con las diferencias propias del caso, estimo justo y razonable receptar en concepto de daño moral la suma de $ 5.000, a la que se adicionarán intereses a la tasa mix del Banco de la Nación Argentina desde la fecha del siniestro hasta el día 27 de mayo de 2010, fecha a partir de la cual devengará intereses a tasa activa del Banco de la Nación Argentina hasta su efectivo pago, conforme doctrina legal del STJRN in re Loza Longo\".-
La demanda prospera por la suma total de $ 7.105, con más los intereses que he determinado.-
En cuanto a las costas y conforme tiene dicho el STJRN en autos \"CIUCCOLI, Gabriel Alberto y Otra c/JARAMILLO, Sinforiano y Otro s/SUMARIO s/CASACION (Expte. N* 23570/09-STJ-), \" dado que se trata de causa por indemnización de daños y perjuicios que por su naturaleza resarcitoria, y en virtud del principio de integralidad de la reparación (con los alcances que caben dada la naturaleza del caso) deben ser impuestas al demandado, aunque la demanda no prospere íntegramente...\". Y atento el monto por el que prospera, se aplicarán los mínimos arancelarios de la ley 2212.-
Por lo expuesto y lo dispuesto por los arts. 1113, 1109, 1068 y cctes. del Código Civil, art. 118 y cctes. de la ley 17418,
FALLO: Haciendo lugar parcialmente a la demanda deducida por JOSE ALBERTO SAN MARTIN RUBILAR contra HECTOR ADRIAN MARINI y EL PROGRESO SEGUROS S.A. y condenando a los accionados a abonar al actor en el término de diez días de notificados la suma de PESOS SIETE MIL CIENTO CINCO ( $ 7.105) con más los intereses determinados en los considerandos y las costas del juicio.-
Regulo los honorarios del dr. César Di Pascual en $ 1.060.-, los de la Dra. Virginia Ester Flores en $ 380.-, los del dr. Norberto Hugo Hidalgo en $ 1.420.- ( arts. 6, 6 bis, 8, 9, 10, 37 y 38 LA).-
Regulo los honorarios del perito Lic. Pablo A. Franco en $ 300.-, los de la Dra. Rosario Gallart en $ 500.- y los del dr. Rubens Ponce en $ 400.-
Los honorarios se han regulado tomando en consideración la tarea efectivamente realizada, etapas cumplidas, éxito, complejidad y entidad de la misma.-
Cúmplase con la ley 869. NOtifíquese.-


DRA.ADRIANA MARIANI
JUEZ
Saltar a contenido

¡CSS Válido!

 
 

Poder Judicial de Río Negro